lunes, 19 de enero de 2015

ALEJANDRÍA


A la muerte de Alejandro Magno se inicia una feroz lucha por el poder entre sus generales más renombrados que conduce a la división delimperio alejandrino. Hacia el año 306 a.C.,Ptolomeo I Soter («el Salvador») consolida su poder en la parte egipcia del imperio y
favorece el flujo de científicos, artistas y técnicos procedentes de todos los rincones del ámbito helénico, iniciando una encomiable labor de mecenazgo cultural y científico, acorde con su espíritu ilustrado, de modo que el centro de la Cultura griega se desplaza de Atenas a Alejandría, que se convierte en la verdadera capital de la civilización helenística y se
transforma en el foco de la cultura, la ciencia y el saber más importante del mundo mediterráneo, situación que se prolongaría mucho más allá de la dominación romana, hasta la caída de la ciudad en manos de los árabes en el año 641 de nuestra era.


Ptolomeo estableció una de las instituciones científicas más relevantes en toda la Historia de la Cultura, el Museo de Alejandría –nombre que proviene de los antiguos cenáculos pitagóricos de carácter científico, filosófico y religioso– que con el tiempo se convirtió en el centro principal de estudio e investigación del Mediterráneo, foco de atracción para los estudiosos y núcleo de la cultura helenística. Todavía permanece en Atenas la Academia de Platón y el Liceo de Aristóteles, pero más bien entregados al cultivo de la Filosofía, mientras que debido a que lA Biblioteca de Alejandría disponía prácticamente todo el material bibliográfico conocido y a la protección que ejercía oficialmente la dinastía de los Lágidas que instaura el fundador, Ptolomeo I, el Museo llegó a albergar a los más importantes científicos y eruditos, en condiciones de seguridad y bienestar–recibían un salario del Estado y vivienda– lo que facilitaba su dedicación exclusiva a laenseñanza –aunque e ldictado de las lecciones no era regular– y a la investigación, en aras de la magnificación del acervo científico y del desarrollo de un ambiente docente cuyo magisterio beneficiaba a multitud de estudiantes y estudiosos provenientes de todos los rincones del mundohelenizado. El Museo era en cierto modo comparable a una universidad estatal actual donde investigaban y enseñaban más de un centenar de investigadores, que seconsideraban de dos tipos: los filólogos –dedicados al estudio crítico de los textos, a la Historiografía, la Mitografía y la Gramática– y los filósofos, que en realidad eran los científicos.